Papas al desayuno a la canadiense

Papas fritas crujientes con tocino, ajo y jarabe de arce — un desayuno sustancial e increíblemente aromático que reunirá a toda la familia alrededor de la mesa.
Ingredientes
- 3 ud. Papas
- 1 cda. Aceite de oliva
- 2 ud. Tocino
- 1 diente Ajo
- 1 cda. Jarabe de arce
- al gusto Perejil
- pizca Sal
- pizca Pimienta negra
- al gusto Pimienta de Jamaica
Preparación
- Con anticipación, coloca las tiras de tocino en el congelador — el tocino parcialmente congelado es mucho más fácil de cortar en pequeños trozos.
- Lava las papas y córtalas en cubos medianos de tamaño más o menos uniforme. Para evitar que los trozos se oscurezcan, introdúcelos inmediatamente en un recipiente con agua fría.
- Calienta 1–2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-fuerte, inclinándola para que el aceite cubra uniformemente el fondo.
- Escurre las papas y sécalas, luego colócalas en la sartén caliente. Sazona con sal, pimienta negra y pimienta de Jamaica al gusto. Fríe durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que estén doradas. Si es necesario, añade un poco más de aceite.
- Saca el tocino del congelador, córtalo en pequeños trozos y agrégalo a las papas. El tocino comenzará a liberar grasa, sobre la cual las papas seguirán dorándose. Remueve de vez en cuando. Fríe durante 5–6 minutos hasta que el tocino esté crujiente.
- Reduce el fuego a medio-bajo. Añade el ajo finamente picado, remueve y, si es necesario, sazona una vez más. Incorpora el perejil. Cocina durante aproximadamente 1 minuto, hasta que el ajo esté aromático.
- Justo antes de servir, vierte el jarabe de arce sobre las papas y remueve. Deja reposar 1 minuto más — el jarabe caramelizará las papas y les dará un toque de dulzura ligera. Sirve caliente, en un plato templado, con huevos fritos.