Bollos Chelsea

Bollos suaves y aromáticos con canela, frutos secos y azúcar moreno — un clásico de la repostería británica que llenará tu casa de un aroma acogedor y reunirá a toda la familia alrededor de la mesa.
Ingredientes
- 500 g Harina de trigo de la mejor calidad
- 1 cdta. Sal
- 7 g Levadura seca
- 300 ml Leche
- 40 g Mantequilla
- 1 ud. Huevo
- Aceite vegetal
- 25 g Mantequilla
- 75 g Azúcar moreno
- 2 cdta. Canela molida
- 150 g Frutos secos
- 2 cda. Leche
- 2 cda. Azúcar fino
Preparación
- Tamiza la harina con la sal en un cuenco grande. Haz una depresión en el centro y vierte la levadura.
- En una cacerola pequeña a fuego medio, calienta la leche junto con la mantequilla (40 g) hasta que la mantequilla se derrita y la mezcla esté tibia (no caliente).
- Vierte la mezcla de leche y mantequilla tibia en el cuenco con la harina, añade el huevo y mezcla hasta obtener una masa blanda y pegajosa. Si es necesario, añade un poco más de harina.
- Coloca la masa en una superficie bien espolvoreada con harina y amasa durante aproximadamente 5 minutos, añadiendo harina según sea necesario, hasta que la masa sea suave, elástica y deje de pegarse a las manos.
- Unta un cuenco limpio con aceite vegetal, coloca la masa dentro y dale la vuelta para que se cubra de aceite por todos los lados. Cubre con film transparente y deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora — la masa debe duplicar su volumen.
- Unta ligeramente la bandeja del horno con aceite. Golpea suavemente la masa fermentada, colócala en una superficie ligeramente espolvoreada con harina y estírala en un rectángulo de aproximadamente 0,5 cm de grosor. Unta toda la superficie con mantequilla derretida (25 g), luego espolvorea uniformemente con azúcar moreno, canela y frutos secos.
- Enrolla la masa firmemente en forma de cilindro y córtala en 10 rodajas de aproximadamente 4 cm de grosor. Colócalas en la bandeja preparada separadas entre sí a cierta distancia. Cubre con un paño de cocina y deja reposar otros 30 minutos.
- Precalienta el horno a 190°C. Hornea los bollos durante 20–25 minutos hasta que suban y adquieran un color dorado marrón.
- Mientras los bollos se terminan de hornear, prepara el glaseado: mezcla la leche y el azúcar en una cacerola pequeña, lleva a ebullición y luego reduce el fuego y cuece durante 2–3 minutos.
- Saca los bollos calientes del horno, unta inmediatamente con el glaseado y deja enfriar en una rejilla.