Carne de res guisada al chile

Un intenso chili mexicano con jugosos trozos de carne de res, chorizo aromático y especias fragantes — un plato que simplemente pide ser servido en las largas noches invernales. El guisado lento en el horno hace la carne increíblemente tierna y prácticamente se deshace en la boca.
Ingredientes
- 1 kg Carne de res
- 3 ud. Cebolla blanca
- 4 diente Ajo
- al gusto Aceite de oliva
- 300 g Chorizo
- 2 cdta. Comino (jeera)
- 2 cdta. Pimienta de Jamaica
- 1 cdta. Clavo molido
- 1 ud. Rama de canela
- 3 ud. Hoja de laurel
- 2 cdta. Orégano
- 2 ud. Chile ancho seco
- 3 cda. Vinagre balsámico
- 2 ud. Tomates pera (tomates cereza)
- 2 cda. Ketchup de tomate
- 2 cda. Azúcar moreno oscuro
- 2 ud. Frijoles borlotti enlatados
Preparación
- Precalienta el horno a 120°C. Saca la carne del refrigerador con anticipación para que se temple un poco — así se cocinará de manera más uniforme.
- Tritura la cebolla y el ajo en una licuadora o procesador de alimentos hasta obtener una textura muy fina. Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela grande refractaria u olla de hierro fundido y sella el trozo de carne de res por todos los lados hasta que adquiera un color dorado. Deja la carne a un lado.
- En la misma cazuela, añade un poco más de aceite de oliva y fríe el chorizo hasta que esté bien dorado. Retira el chorizo y, con la grasa aromática que queda, sofríe la cebolla y el ajo junto con todas las especias (comino, pimienta de Jamaica, clavo, canela, hoja de laurel, orégano) y el chile ancho seco. Cocina, moviendo constantemente, hasta que la cebolla esté suave. Sazona con sal y pimienta, luego vierte el vinagre balsámico, agrega los tomates, el ketchup y el azúcar.
- Regresa la carne de res y el chorizo a la cazuela, vierte 400 ml de agua (o vino tinto — será aún más delicioso). Lleva a un hervir suave, cubre con una tapa y coloca en el horno durante 2 horas.
- Pasadas 2 horas, retira la cazuela, verifica el estado de la carne y añade los frijoles. Vuelve a colocar en el horno durante 1 hora más. Antes de servir, deshebra la carne con dos tenedores directamente en la salsa — obtendrás un auténtico ragú.