Buñuelos holandeses

Buñuelos esponjosos y delicados hechos con masa de levadura — un postre holandés clásico que se deshace en la boca. Se fríen en aceite hasta conseguir una corteza dorada y se sirven calientes.
Ingredientes
- 500 g Harina
- 500 ml Leche
- 10 g Levadura de disolución rápida
- 10 g Sal
- 25 g Azúcar
Preparación
- En un bol grande, vierte la harina, añade la levadura y el azúcar. Si la leche está fría, caliéntala ligeramente hasta la temperatura corporal. Agrega la leche gradualmente a la harina, removiendo cuidadosamente hasta obtener una masa suave. Añade la sal y continúa removiendo con una cuchara de madera hasta que la masa sea homogénea y tenga una consistencia ligeramente líquida.
- Cubre el bol con un paño de cocina limpio y déjalo en un lugar cálido durante una hora para que la masa suba y aumente su volumen.
- Calienta el aceite en una freidora profunda o en una olla con fondo grueso. La temperatura del aceite debe ser exactamente 180 °C — esto garantiza un cocinado perfecto y una corteza dorada.
- Antes de freír, remueve la masa. Con la ayuda de dos cucharas o una espátula helada, coge cuidadosamente la masa y sumérgela en el aceite caliente. Consejo: primero moja las cucharas en el aceite, luego en la masa — así se deslizará más fácilmente en la freidora. No pongas demasiados buñuelos a la vez, de lo contrario el aceite se enfriará rápidamente y se pegarán. Cuando un lado esté dorado, el buñuelo normalmente se voltea solo. Si no es así — ayúdalo con dos tenedores.
- Coloca los buñuelos listos sobre papel de cocina para que escurra el aceite sobrante. Sirve calientes.