Boterkook (Pastel de Mantequilla Holandés)

Boterkook (Pastel de Mantequilla Holandés)

Un crujiente pastel holandés con un relleno delicado de leche condensada cocida y trozos de chocolate negro oscuro — un verdadero regalo acogedor de los Países Bajos. La corteza dorada en el exterior y el corazón derretible en el interior lo harán favorito en cualquier merienda.

Ingredientes

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180°C.
  2. Coloca la mantequilla ablandada y el azúcar en el bol de la batidora y bate hasta obtener una masa cremosa y esponjosa.
  3. Añade la harina y una pizca de sal, amasa con las manos hasta obtener una masa suave y homogénea. Divide la masa en dos partes iguales.
  4. Forra el fondo de un molde cuadrado o redondo (no desmontable) con papel de horno. Coloca la primera mitad de la masa y distribúyela uniformemente por el fondo con los dedos y una cuchara.
  5. Reparte la leche condensada cocida con una cucharadita sobre toda la superficie de la masa en pequeñas porciones, espolvorea con chocolate negro picado. Cubre con la segunda mitad de la masa, tratando de distribuirla uniformemente por la parte superior. No te preocupes si no queda perfecta — después del horneado todo se alisará.
  6. Pinta la superficie del pastel con huevo batido.
  7. Hornea durante aproximadamente 30 minutos hasta que adquiera un color dorado. Inmediatamente después de sacar del horno, el pastel parecerá blando y como si no estuviera completamente cocido — esto es normal: el pastel de mantequilla se endurece solo al enfriarse.
  8. Espera a que el pastel se enfríe completamente y solo entonces córtalo en pequeños trozos. Guarda en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2–3 días, en el refrigerador hasta 5 días, o congela durante hasta tres meses.